Colaboración abierta: ¿Sólo para Internet?

Una idea de cómo la colaboración en comunidades abiertas que ha tenido éxito en el software libre puede aplicarse a otras áreas de conocimiento y creación

Pensad en una comunidad abierta. Pensad en un servicio desarrollado en una comunidad. Hay cientos de ejemplos…

… Wikipedia … Linux … Blogs … Openoffice … Wordreference.com … Wikilearning.com …

¿Cuántos blogs hay en la blogsfera? Cifras redondas hablan de 100 millones de blogs. Todos esperando las contribuciones de los internautas. Cada uno un proyecto en comunidad en potencia. ¿Cuántos proyectos Open Source hay registrados? Sólo en el directorio de la Free Software Foundation hay más de 5300 paquetes de software con desarrollos en marcha.

Los datos abruman. La pregunta surge inmediatamente. Las comunidades abiertas ¿son sólo para Internet? ¿Son sólo útiles para el desarrollo de software?

Las herramientas son informáticas

En los últimos años han aparecido las nuevas tecnologías y herramientas que hacen posible el desarrollo en comunidad, la colaboración abierta – que han roto los límites de espacio y tiempo para la colaboración. También se han creado tecnologías que posibilitan la colaboración masiva hasta límites que no conocíamos.

Algunas de estas tecnologías son nuevas. Otras no, pero se están usando de forma diferente. En conjunto es lo que llamamos web 2.0. Internet interactiva, bidireccional y con posibilidades de colaboración masiva.

Estas herramientas provienen del mundo de la informática. Es lógico que muchas de ellas se usaran por primera vez en la informática. Pero cada vez más gente que no son especialistas de informática la usan.
Por supuesto que hay que saber usar un ordenador. Lo mismo que para ver una película en casa hay que saber manejar un DVD. Pero no hay que ser director de cine.

Los principios son generales

El desarrollo en comunidades abiertas rompe con algunas ideas tradicionales sobre cómo obtener una solución a un problema de forma eficiente. Plantea unos nuevos principios que, en algunos casos, pueden ser contrarios a los tradicionales. Y la solución de la comunidad abierta puede ser, en ocasiones, más eficiente.

Una nota: entiendo por eficiente aquel método que me da el mejor resultado posible con los recursos disponibles. No es el resultado perfecto. Posiblemente con muchos más recursos se podría haber llegado a uno mejor. Pero con lo que tengo a mano, es lo mejor a lo que podía aspirar.

Pues bien, mi propuesta es que estos principios son generales. Es decir, que pueden ser aplicados, a priori, a la resolución de cualquier tipo de problema.

¿Quiere decir esto que la creación en comunidad es la mejor solución a la resolución de cualquier problema? En absoluto. Lo que quiere decir es que es la mejor solución en determinadas circustancias. Y que estas circustancias se pueden dar en cualquier área de trabajo, no sólo en el software.

Propongo tres principios de trabajo, condiciones en las que la colaboración abierta o masiva es una buena aproximación. Vamos a revisar cada uno de estos principios y a analizar en qué sentido son rompedores de ciertos conceptos tradicionales.

Principio #1: Los que más saben pueden no estar al alcance de mi mano

Frente a la afirmación tradicional: mi equipo humano es el mejor equipo humano para resolver este problema. Pues mire, no. Como arenga a la tropa esta bien, pero la realidad es bien distinta. El equipo de trabajo está formado básicamente alrededor del criterio de que “pasaban por allí”.

No me malinterprete: no quiero decir que su equipo no sea bueno. Lo que digo es que, por muy bueno que sea, si su proceso de selección lo hizo en Madrid las probabilidades de fichar al mejor profesional de Singapur son muy limitadas. Por cierto, y de Oviedo, y de Jaen, y de Cáceres…

Algunos de los mejores pueden no estar en mi equipo. La realidad es tozuda y se empeña en demostrarnoslo. A veces de forma dolorosa: cada vez que sacamos un producto innovador la competencia saca otro. A veces de forma reconfortante: cuando alguien deja el equipo suele suceder que, con su reemplazo, el equipo sigue siendo el mejor. (¡Ah! ¿no era el de antes el mejor?…)

Debemos aplicar el sentido común y la humildad. La inteligencia y la creatividad están, por suerte, muy bien repartidas. Mi equipo puede ser muy bueno, seguro, pero también hay grandes jugadores ahí fuera.

Principio #2: Otras áreas de conocimiento proporcionan ideas rompedoras

Frente a la afirmación tradicional de que las mejores ideas provienen de la experiencia. Y en concreto, de la experiencia más afín posible a la mía.

¿Necesito un director comercial? Qué mejor que el director comercial de la competencia. ¿Un nuevo director técnico? Veamos si en el mercado algún director técnico del ramo se quiere mover. ¿Un nuevo técnico? Quizás alguno de un proveedor pase por aquí en estos días.

Sin embargo, la experiencia nos dice que las ideas más creativas aparecen en las fronteras. En algunos casos, en las fronteras más radicales. ¿Porqué no un artista, acostumbrado a ver la realidad con otros ojos, para proponer una nueva organización del departamento? ¿Un matemático, que tiene conocimiento de métodos específicos, para proponer una nueva red nacional de distribución? Incluso personalmente tenemos la experiencia de que muchas veces las mejores ideas se nos ocurren cuando estamos pensando en algo totalmente diferente, o cuando hacemos deporte, o cuando paseamos por nuestra playa favorita.

El desarrollo en comunidad me ofrece un método de consultar a la vez a un artista, a un mátemático y… a mi mismo, mientras estoy pensando en otras cosas.

Principio #3: La colaboración de iguales mejora el resultado

Frente a la afirmación tradicional de que la perfección se obtiene por la revisión de la jerarquía de mando (más arriba=más experto, pero más lejos de la realidad).

En algunas ocasiones esta afirmación es un contrasentido en si mismo. Si el mejor comercial es el director comercial… ¿qué hace que no está vendiendo? Esta situación es ineficiente en si misma. La empresa le debería obligar a salir a vender. Y pagarle más de comercial que de director, por cierto, ya que estaría haciendo un mejor trabajo y aportando más valor. Y si no es el mejor comercial… ¿por qué debe validar las estrategias de ventas de los comerciales?

Claro, que para posibilitar la colaboración entre iguales la información debe ser pública, debe romperse la confidencialidad estricta jefe-empleado durante el desarrollo, y eso da vértigo.

Nuevos sectores, nuevas aplicaciones…

¿Cuál es entonces la solución al dilema? ¿Cuál será el siguiente campo en el que el desarrollo en comunidad será un éxito?

La primera respuesta es evidente. Aquel en que contar con el mejor conocimiento sea más importante que contar con un buen equipo. Aquel en que las ideas innovadoras sean más importantes que la experiencia. Aquel en que perfeccionar un resultado sea más importante que la confidencialidad.

Esta respuesta no ayuda demasiado. Cualquier sector no ha cumplido estas condiciones tradicionalmente. Cualquiera podría cumplrlas ahora.

En mi opinión, la respuesta no está en el sector sino en los líderes. El próximo éxito del desarrollo en comunidad será aquel en el que un lider sea capaz de sacar ventaja al acceso al conocimiento distribuido, sea capaz de aceptar e intergrar las ideas rompedoras que llegarán y permita que la comunidad mejore los resultados aún a costa de perder parte de confidencialidad.

Algunos ejemplos

Voy a destacar dos casos de problemas de la “economía tradicional” cuya solución ha cambiado radicalmente con las herramientas y paradigmas de la colaboración. Ambos provienen del libro “Wikinomics”, de Don Tapscott y Anthony Williams (de lectura muy recomendable, y donde se pueden encontrar muchos más casos e ideas).

En ambos casos, mentes creativas han mostrado que los tres principios propuestos pueden ser válidos y útiles más allá del software y la informática.

El primero se refiere a Goldcorp, una empresa minera canadiense. Tras asistir a una conferencia sobre software abierto, el CEO de la compañía decidió compartir los datos geológicos de los que contaba y dar una recompensa a cualquiera que puediera dar una pista de donde comenzar a excavar para conseguir oro. ¿Resultados de la nueva fiebre del oro en Internet? Métodos de estimación nunca usados en la industria minera, más de 50 puntos de excavación que la propia Goldcorp no había identificado, 8 millones de onzas de oro localizadas y los gastos de explotación reducidos en un 600% en cuatro años.

El segundo es el caso de Procter&Gamble. ¿Cómo puede P&G convivir con estas dos afirmaciones?

  • “P&G esta cerca de su objetivo de conseguir el 50% de sus innovaciones provenientes del exterior. Por cada buen científico en nómic, hay 200 fuera cuyas habilidades deben ser aprovechadas”
  • mientras en su web corporativa dice… “We attract and recruit the finest people in the world. We build our organization from within, promoting and rewarding people without regard to any difference unrelated to performance. We act on the conviction that the men and women of Procter & Gamble will always be our most important asset.”

Desde luego requiere una gran dosis de humildad, realismo y liderazgo. Todos estos valores muy en la línea del espíritu Procter&Gamble.

En resumen…

La colaboración masiva, en comunidades abiertas (llámese crowdsourcing, crowdwisdom o simplemente, colaboración abierta) es una opción que debe ser contemplada, porque quizás aporte soluciones más eficientes a problemas tradicionales que los métodos tradicionales.

Los nuevos líderes encontrarán áreas donde este paradigma puede ser aplicado. Y puede que algunas no sean obvias hasta que alguien las pruebe, como de hecho ya ha pasado.

Share this to:
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • del.icio.us
  • Google Buzz
  • Yahoo! Buzz
Publicado en colaboracion Etiquetado con: , , , , ,

Artículos por categoría

@arspermeable en twitter